El plagio, preguntas frecuentes

La publicación del borrador del anteproyecto de Ley de Convivencia Universitaria invita a reflexionar sobre la deshonestidad académica, comúnmente conocida como fraude o plagio académico.

FESABID | 4 NOVIEMBRE 2021

La publicación del borrador del anteproyecto de Ley de Convivencia Universitaria invita a reflexionar sobre la deshonestidad académica, comúnmente conocida como fraude o plagio académico.

En España, el Ministerio de Universidades publicó en junio pasado su borrador del Anteproyecto de Ley de Convivencia Universitaria, que puede acabar incorporando sanciones para el fraude o plagio académico, en el texto legal que finalmente se apruebe en las Cortes.  

El grupo de Bibliotecas y Propiedad Intelectual de FESABID aporta información sobre el plagio y da respuestas a las preguntas más frecuentes sobre este fenómeno, que siempre ha existido, e Internet ha ayudado a visibilizar.  

¿Qué se entiende por plagio? 

El término “plagio” proviene, etimológicamente, del latín “plagium”. Su figura jurídica en el derecho romano, bajo el término de “plagio”, no se entendía como un acto de usurpación ajena, sino que se conocía como el hecho de “plagiare”, es decir, la acción de una persona que secuestraba a un hombre libre o se apropiaba del esclavo ajeno para ayudarle en su huida. 

Aunque esta figura jurídica ya era conocida por el derecho romano en ese sentido, hasta la llegada y legislación de los derechos de autoría, mucho más adelante, no se vinculaba la figura del plagio con la propiedad intelectual.  

Actualmente, si atendemos al significado del término de plagio según la Real Academia Española, encontramos, en primer lugar, el siguiente significado:  “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”.  

¿Existe el plagio sobre obras con licencia Creative Commons? 

Las licencias, que actualmente se utilizan de forma bastante frecuente, suponen una nueva forma de ejercer los derechos de autoría. 

Con la licencia Creative Commons el autor autoriza el uso de su obra, pero la obra sigue estando protegida (no entra en el dominio público). Con esta licencia o sin ella, siempre es necesario citar al autor o autora original de una obra que  reseña en un texto propio.   

 ¿Cómo se puede evitar el plagio? 

Actualmente, muchas instituciones académicas establecen unos criterios con el fin de evitar el plagio. Estos criterios se basan generalmente en el derecho de cita, un recurso que bien utilizado, desactiva cualquier duda de plagio. 

¿Existen diferentes tipos de plagio? 

En ocasiones, se han relativizado acciones de fraude o plagio académico por el uso, sin citar, de definiciones de Wikipedia, etc.  

La Universidad de Oxford señala diferentes tipos de acciones de deshonestidad académica: 

    • Literal (palabra por palabra) sin reconocimiento a la obra original.  
    • Copiar y pegar de Internet sin reconocimiento a la obra original.  
    • Parafrasear: cambiando palabras o alterando el orden de los conceptos, sin reconocimiento a la obra original.  
    • Apropiación del trabajo en grupo, adoptando como propias partes de una obra que han sido aportación de otras personas.  
    • Citación inadecuada. Lo ideal es no citar fragmentos que no hayan sido consultados en la obra original. Pero si ello no es posible, es recomendable indicarlo en la cita (X, citado por Y en Z).  
    • Falta de reconocimiento a aportaciones que no son propias, como las que puedan brindar colegas de estudio o profesionales. 
    • Uso de material escrito por otras personas o por agencias profesionales. Se trata de una falta muy grave en la mayoría de centros académicos.  
    • Uso de textos propios ya presentados. En ocasiones un estudiante puede presentar como “nueva” una parte de un ejercicio ya presentada en otra asignatura. Lo ideal es citar esa aportación como si fuese una obra ajena. 

Si te ha parecido interesante el tema del plagio, te invitamos a que consultes estas y otras preguntas sobre el tema al final de la página del grupo de trabajo Bibliotecas y Propiedad Intelectual.