Entrevista a José Antonio Gómez Hernández

José Antonio Gómez HernándezJosé Antonio Gómez Hernández es profesor de Biblioteconomía desde 1988 y antes trabajó como bibliotecario en la Universidad de Murcia. Es Doctor en Filosofía y Licenciado en Historia Contemporánea. También ha sido coordinador de Proyección cultural y Decano de la Facultad de Documentación de la Universidad citada, habiendo publicado entre otros temas sobre gestión y marketing bibliotecario, y servicios educativos de las instituciones documentales. Hasta el año pasado coordinó Editum, la Editorial de la Universidad de Murcia, y fue Secretario General de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE). Entre sus publicaciones se puede citar La información y las bibliotecas en la cultura de masas, Estrategias y modelos para enseñar a usar la información o Gestión de Bibliotecas. Las últimas obras que ha coordinado han sido La biblioteca como espacio de cultura y participación y La biblioteca pública frente a la recesión: Acción social y educativa, disponibles en acceso abierto.

En este momento, ¿compaginas la vida docente con alguna otra actividad ahora que ya no diriges Editum?

Me gusta mucho implicarme en la vida cultural de mi entorno, comprometerme con las iniciativas o problemas de las bibliotecas, difundir las innovaciones que desarrollan… Siempre tengo oportunidades de hacer cosas más allá de la docencia en el aula: participar en el club de lectura de mis estudiantes (acabamos de leer Derecho de suelo, el cómic que denuncia el colonialismo actual, de Charles Masson), presentar un libro de un amigo (el último, Crónicas de Sincairén), mantener un blog con recomendaciones de lectura de cómic... Últimamente me preocupa cómo está afectando la crisis económica y la política cultural en mi entorno a los servicios de las bibliotecas y los archivos, y por eso he contribuido a un estudio sobre su situación, publicado por el Foro Ciudadano de la Región de Murcia. También me he implicado en la promoción de un Pacto por la Transparencia y Buen Gobierno de Murcia, porque creo en el papel de los archivos y las bibliotecas para la mejora de la participación ciudadana y el buen funcionamiento de la Administración


¿Qué consideras más importante en cuanto a publicaciones de tu etapa dirigiendo la editorial?

Más que de un título en concreto (tenemos 16 colecciones a través de las que se publican casi cien obras al año, y es difícil mencionar una), creo que podría destacar el haber iniciado la transición digital de las Editorial, con la implantación de un portal con todas las revistas de la Universidad de Murcia en acceso abierto bajo Open Journal Systems, la publicación en red de las tesis doctorales, la implantación del formato e-book de los títulos, la explotación de las posibilidades del marketing en las redes sociales para la mayor visibilidad de Editum… El resultado se aprecia en el hecho de que la Universidad de Murcia sea actualmente la segunda española por acceso a sus referencias en Google Scholar. Si tuviera que citar una obra publicada de interés para el sector de los profesionales de la información debería destacar quizás Información y Referencia en entornos digitales, de José A. Merlo, porque pone muy bien al día la referencia digital y su gestión desde las instituciones documentales.
¿Cuál crees que es el presente y el futuro de la investigación en España?

Si nos referimos a la investigación en Biblioteconomía y Documentación, hay mucho por hacer. Cada vez se leen más tesis doctorales o se publican más artículos en revistas científicas, lo que sería síntoma de un crecimiento. Pero también hay dificultades. La rapidez de los cambios en la gestión del conocimiento y la información dificulta enfocar los problemas clave de investigación, es difícil pensar a medio y largo plazo. Estamos obligados, pero nos cuesta, integrarnos más en equipos interdisciplinares de investigación. Y las políticas de evaluación de la actividad investigadora están empezando a ser contraproducentes: condicionan mucho el ritmo de publicación, las fuentes en que se hace (no las idóneas, sino las que se puntúan más)… Por ejemplo, el “efecto ANECA” está reduciendo la presentación de comunicaciones científicas en los Congresos, y es una pena. Más valdría valorar la difusión en acceso abierto en los repositorios públicos, la difusión de la Ciencia aprovechando las posibilidades participativas de la web social...

También creo mucho en la cooperación para hacer una investigación aplicada, implicando en ella a los profesionales y a los académicos del área. Todo profesional lleva a cabo una investigación-acción a dar servicios, y los profesores pueden aportar metodologías de análisis y su esfuerzo para contribuir al diseño de mejores productos y servicios.

Teniendo en cuenta los cambios que han tenido lugar con el proceso de Bolonia, ¿cómo ves el futuro de los profesionales de la información? 

Nuestros profesionales están evolucionando a marchas forzadas: incorporación continua de las tecnologías, entrada en nuevos campos como la administración electrónica, apuesta por las funciones ciudadanas e integradoras de nuestros servicios a la vez que la generación de contenidos digitales... Ante el riesgo de la desintermediación se están comprometiendo a conseguir dar valores añadidos a su función: ser facilitadores del aprendizaje permanente, mediadores en la adquisición de las nuevas alfabetizaciones, promotores de la cohesión social a través de la generación de oportunidades y de la universalización de sus servicios... La tensión hacia el servicio y la utilidad de sus tareas deben seguir manteniéndola e incrementándola a diario para consolidar su rol social y en las organizaciones. Porque la competencia en el mercado laboral es muy grande, la tendencia a la desregulación... La subcontratación a través de empresas debe hacerse con garantías -para eso está la gestión de la calidad- para que no suponga precarización de los profesionales, remuneraciones a la baja, dificultad de mantener el nivel de los servicios y su concepción de equidad...

¿Consideras que los alumnos van a salir mejor preparados con el grado impuesto por Plan Bolonia?

Confío en que sí. Pero hay que ser consciente de que es un cambio de modelo, que implica cambiar tanto la cultura docente, los modos de enseñar, como las formas de estudiar a las que los alumnos están acostumbrados. Y ese cambio cuesta, por la falta de medios y reconocimiento de la labor docente, por las demandas contradictorias que los docentes tenemos que asumir.... El nuevo Grado de Información y Documentación tiene que englobar en cuatro años lo que antes eran dos titulaciones (Diplomatura y Licenciatura en Documentación), y se incorporan contenidos de materias muy generales (Derecho, Estadística, Historia, Lengua, Comunicación...). De modo que podemos suponer que en la formación específica quedarán lagunas. Sin embargo, hay que entender que en el nuevo modelo los grados se deben completar con posgrados, de los que cada vez hay mejores ejemplos en muchas universidades. Y que nuestra profesión debe asumir que la formación debe ser continua, como es la innovación en nuestro sector. Por eso habrá que seguir aprendiendo toda la vida, tanto por uno mismo como por retornos periódicos a la Universidad y otros entornos formativos.

En relación con la investigación, ¿es este cambio en el sistema educativo universitario positivo para la preparación de los futuros investigadores?

Sí. Porque fomenta más la actividad del alumno, el trabajo cooperativo y en grupo, las competencias informacionales... Creo que para documentar bien a los demás, el profesional debe ser un buen documentalista de sí mismo, debe ser un experto en el análisis de problemas, la selección de la información relevante y su reelaboración y comunicación de acuerdo a los fines. Eso es investigación, capacidad de adaptarse a situaciones nuevas...

Vas a asistir a las Jornadas Fesabid 2011 del mes de mayo. ¿Qué esperas de esta nueva edición?

Llevo acudiendo a las Jornadas FESABID desde las primeras Jornadas Españolas de Documentación que se celebraron en 1984. Me gusta mucho escuchar a compañeros, conocer experiencias y buenas prácticas, participar en debates tanto formales como tomando un café... En esta edición tendremos la suerte de exponer los primeros avances de un estudio sobre estado actual y previsible evolución de nuestra profesión que nos propuso FESABID, junto a Hilario Hernández (de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez) y José A. Merlo de la Universidad de Salamanca. Y estamos entusiasmados con la respuesta de los compañeros. Un cuestionario diseñado para el estudio ha tenido más de mil quinientas respuestas, y también hemos consultado a una muestra de profesionales de experiencia para consultarles su visión. Espero que sus apreciaciones nos den pistas que ayuden al progreso profesional y fomenten el debate sobre las claves de nuestro avance.

Para finalizar, ¿quieres añadir algo acerca de la edición de Fesabid 2011?

Hacer un encuentro profesional en el actual momento de crisis es un gran mérito, y quizás más necesario que nunca. Porque tenemos que fortalecernos entre todos, y la participación y la cooperación que se genera en las Jornadas da muchas oportunidades, ideas y posibilidades. Si además, como pasa este año, coinciden con las Jornadas FESABID las de la Asociación Andaluza y las de EBLIDA, resultan muy atractivas para todos los que puedan asistir. Y quienes no puedan estar tendrán información en el portal de FESABID, los comentarios en las redes sociales de los participantes... Tenemos que aprovechar las Jornadas para incrementar nuestra presencia y visibilidad social ante los medios, ante otros sectores profesionales y ante la sociedad en general.