Entrevista a Anna Cornet

Anna CornetAnna Cornet es Diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Barcelona y desde hace 15 años trabaja como documentalista en El periódico de Cataluña. Entre sus experiencias laborales también destaca su colaboración con el Diario Sport en 1995 y la docencia en el Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de Cataluña en el año 2004. Ha escrito junto a Javier Guallar Delgado el trabajo de investigación, Fuentes de información digitales en los centros de documentación de prensa: las bases de datos comerciales. Anna defiende que "hay que reivindicar la firma del departamento de documentación como una certificación de calidad.”

Los medios de comunicación han sufrido muchas transformaciones en los últimos años, ¿qué papel juega en la actualidad el documentalista en un medio de comunicación como El Periódico de Catalunya?

En el Departamento de Documentación de El Periódico de Catalunya gestionamos el fondo del medio (imágenes y texto) para su conservación y consulta, realizamos búsquedas para los periodistas y elaboramos productos informativos documentales, auxiliares o finales (cronologías, piezas de documentación de apoyo, etc.). La aportación de la documentación en un diario es fundamental para que la información publicada tenga más calidad: sea más profunda, más contrastada, con más matices y más - valga la redundancia- “apoyos documentales”. Por ejemplo, en una noticia que haya poca o nula presencia de documentación, la información puede ser la narración de un hecho reciente simple y rápida; pero si hay documentación, se muestran los antecedentes, se relaciona con otros hechos similares, se añaden más datos; se enriquece, por tanto, la noticia.

¿Crees que se diferencia el trabajo que desarrolla un documentalista en un medio escrito con respecto a un medio audiovisual?

No conozco los medios audiovisuales y mi referencia son los medios escritos, pero mi impresión es que varía el formato o el soporte de los documentos, pero no creo que varíe la relevancia. En esencia, el trabajo es el mismo: indizar documentación (sea texto, imagen fija, sonido o vídeo), realizar búsquedas y elaborar, en mayor o menor grado, productos informativos documentales.

¿Qué grado de dependencia existe entre un periodista y un documentalista?

En el caso de mi experiencia personal es una relación de colaboración. El periodista y el documentalista participan conjuntamente, junto con otros, el grafista, el fotógrafo… en la producción del diario. A veces cuesta que los periodistas, metidos en su vorágine de inmediatez y falta de tiempo, se acuerden de que el departamento de documentación les puede facilitar parte del trabajo. Pero en general la relación es fluida y bidireccional; nos realizan consultas, pero nosotros también ofrecemos documentación sobre temas candentes con previsión.

Dentro de la sección de documentación de un periódico, ¿hay distintos perfiles? ¿Coexisten periodistas y documentalistas especializados?

En el caso del Departamento de Documentación de El Periódico de Catalunya no hay perfiles especializados. Todo el equipo tiene formación en documentación y todos realizan todas las tareas. No hay especializaciones. Se trata de un departamento que funciona 7 días a la semana 362 días al año. Es imprescindible que todo el mundo sea capaz de realizar todas y cada una de las tareas del departamento. Y en un medio de información general no tienen mucho sentido las especializaciones temáticas. Cualquier tema puede ser noticia.

Actualmente vivimos en tiempos de continuos cambios y avances tecnológicos, ¿en qué medida cree que afectan estos fenómenos al ejercicio de la documentación informativa?

El futuro de los documentalistas de prensa es incierto. No tanto por los avances tecnológicos como por el contexto de crisis que vive el sector de la prensa y los medios de comunicación. 

Es cierto que el avance de las nuevas tecnologías permite que usuarios no expertos puedan consultar información en internet y en intranets de una forma sencilla e intuitiva. El antiguo papel del documentalista como guardián que permitía y daba el acceso al fondo documental ha desaparecido. El periodista tiene más información a su alcance desde su puesto de trabajo. Por un lado no hay que olvidar que este acceso a la información muchas veces está facilitado por el trabajo que realizan los documentalistas para que el fondo propio y el de otros medios sean accesibles de manera “amigable”.

Por otro lado, este acceso, se mire como se mire, es positivo. Lo que podría ser visto como un riesgo o un punto negativo por la pérdida de cantidad de consultas creo que se debe considerar una excelente oportunidad. Mi experiencia personal certifica que el tipo de peticiones que realizan los periodistas han cambiado: las consultas se vuelven más específicas y requieren más trabajo de búsqueda. Y esa pérdida de peticiones sencillas debe permitir tiempo para realizar productos documentales más elaborados, ya sean auxiliares o finales. Es cierto que falta presencia visible en los diarios: hay pocas piezas firmadas por los departamentos de documentación, ya sean en la edición impresa o en la online. Hay que reivindicar la firma del documentalista o del departamento de documentación como una certificación de calidad.

Otro de los problemas es que, en época de crisis, los departamentos de documentación son (junto a otros como pueden ser fotografía, gráficos, corresponsales, etc.) los que sufren más recortes de personal: algunos diarios han recortado la plantilla de documentación, otros incluso han suprimido el departamento, y en el caso de los nuevos periódicos online, ni siquiera han creado la figura del documentalista. Creo que es un grave error. En un momento en el que hay tanta información de acceso gratuito, la manera de sobresalir es ofreciendo productos diferenciados y de calidad. Y eso es difícil de realizar con redacciones diezmadas y sobrecargadas de trabajo que sobreviven a base de teletipos y notas enviados por agencias de prensa.

¿Podría decirnos que opina usted sobre el futuro del documentalista informativo?

Como ya he dicho, son tiempos inciertos en los que hay que rediseñar la figura y el papel del documentalista de prensa. Pero me parece más preocupante el contexto de crisis (y los recortes que implica) que los avances tecnológicos. La tecnología nos ofrece herramientas mejores y abre nuevas oportunidades.

¿Va a asistir a las Jornadas Fesabid 2011 del mes de mayo que se celebrarán en Málaga? ¿Qué espera de esta nueva edición?

Por desgracia no me será posible asistir a esta edición de las jornadas, aunque espero participar activamente a través de Twitter (tengo apuntado el hastag #fesabid11) así como realizar un buen seguimiento de los resultados a través de las redes sociales y blogs profesionales. Personalmente cada vez estoy más interesada en las experiencias concretas y prácticas que en ponencias más teóricas. Unas jornadas siempre son una buena manera de compartir experiencias, aprender y conocer, e incluso desvirtualizar, a otros profesionales.

Para finalizar, ¿quieres añadir algo acerca de la edición de Fesabid 2011?

Poco más a añadir. Simplemente esperar que sea un éxito de asistencia y de contenidos. Compartir experiencias y conocimientos nos beneficia a todos.

Entrevista realizada por Marcos García Parajón y Elena Cabrera López (estudiantes de la Universidad de Málaga)