Entrevista a Álvaro Cabezas

Álvaro Cabezas-Clavijo es Licenciado en Documentación y Máster en Información Científica por la Universidad de Granada. Forma parte del Grupo de Investigación Evaluación de la Ciencia y de la Comunicación Científica (EC3) de dicha Universidad, en la cual desarrolla productos documentales relacionados con la evaluación de la actividad científica desde una perspectiva bibliométrica. 

Entre 2008 y 2009 ejerció como técnico de la Unidad de Cultura Científica en la Universidad de Jaén, donde se encargó de actividades relativas a la comunicación y difusión de la labor investigadora realizada en la propia institución. Anteriormente ha participado en proyectos relacionados con la evaluación de la actividad docente e investigadora en la Fundación I+D del Software Libre.

Imparte cursos de formación dentro de las temáticas de recursos y herramientas de información online, evaluación de la investigación así como de biblioteca 2.0. Además es autor de diversos artículos, informes y comunicaciones a congresos dentro de dichas áreas de actividad.

Mucha gente desconoce en qué consiste el campo de la bibliometría, ¿podrías decirnos de qué se trata?
Creo que poco a poco los profesionales de las bibliotecas y la documentación -sobre todo los vinculados a universidades e instituciones de investigación- van conociendo de qué va esto de la bibliometría. Básicamente consiste en usar las fuentes documentales (artículos, libros, tesis,…) para detectar la actividad de los científicos y para cuantificar su impacto, en la medida en que esos trabajos son aprovechados, citados, por otros investigadores. Está muy vinculada a las bibliotecas ya que uno de los indicadores más populares, el factor de impacto, nació como ayuda para seleccionar las revistas científicas que debían adquirir los bibliotecarios. Además, el hecho de que se manejen diversas fuentes documentales para la realización de las tareas bibliométricas hace que los bibliotecarios estén especialmente preparados para hacer uso de la bibliometría, y muy interesados en conocer más sobre estas técnicas.

¿El campo de la bibliometría está muy ligado a la investigación o está más relacionado con trabajar en una empresa?
Está íntimamente ligado a la investigación. Dado que se usa para evaluar a los científicos, otorgar recompensas, promocionarlos, su uso está muy vinculado a universidades y otros centros de investigación así como a agencias públicas de financiación y evaluación de la actividad científica. Además creo que también se está abriendo un pequeño hueco en algunas empresas que cuentan con departamentos potentes de I+D, así como en editoriales científicas y en consultorías que pueden echar mano de forma continuada o puntual de expertos en bibliometría.

¿Qué crees que es necesario para trabajar en el mundo de la documentación y bibliometría?

Supongo que lo mismo que para cualquier profesión; ser trabajador, tener curiosidad por aprender cosas nuevas, estar en constante formación y ser capaz de trabajar en equipo.

¿En qué proyectos relacionados con esta disciplina estás trabajando en este momento?
Como parte de mi trabajo en el grupo de investigación EC3: Evaluación de la Ciencia y la Comunicación Científica, de la Universidad de Granada, llevo ya algunos años recopilando la producción y actividad científica de las instituciones e investigadores de la Región de Murcia, por encargo de la agencia de ciencia de esa región, y elaborando informes periódicos al respecto. También recopilo la producción científica de otras instituciones como el Sistema Sanitario de Navarra, o el Instituto Biodonostia, en San Sebastián y puntualmente asesoro a investigadores en temas bibliométricos, como para la petición de sexenios de investigación. Del mismo modo, ahora comienzo a colaborar en otro proyecto realmente interesante financiado por el Ministerio de Ciencia y liderado por EC3, en el que vamos a evaluar el rendimiento de algunas de las estructuras de investigación biomédica creadas en los últimos años.

¿Cómo crees que las nuevas tecnologías afectan a tu trabajo?¿Te han abierto muchas puertas?

Trabajo con bases de datos online, a veces desde mi despacho, y otras desde casa, y en minutos puedo hacer tareas que hace sólo unos años llevarían meses o años de trabajo. No sé si eso son nuevas tecnologías, o tecnologías a secas. Sí intento estar al tanto de nuevos productos electrónicos, tanto en bibliometría, como en otros asuntos de mi interés, como la web 2.0. Creo que en este segundo punto sí me han abierto puertas, en bibliometría al menos no me las han cerrado. Eso sí, las novelas las sigo leyendo en papel.

También tienes un blog donde hablas de aspectos de tu profesión, ¿qué nos podrías decir de él?
Bueno, creo que el blog refleja perfectamente mi evolución personal y profesional. Lo creé al poco de acabar la carrera de Documentación y hablaba de becas, problemas laborales, noticias interesantes relacionadas con todos los aspectos de la profesión (bibliotecas, archivos, documentación), prácticamente a diario, desde una perspectiva un poco ingenua. Luego las entradas fueron espaciándose cada vez más en el tiempo, y los temas fueron derivando hacia aspectos más concretos relacionados con bibliometría, política científica, fuentes de información online, biblioteca 2.0 a la vez que el estilo se hacía más “serio”. Ahora me sirve de registro de mis actividades profesionales, ya que otros aspectos que cubría con el blog, como la recomendación de lecturas y enlaces interesantes lo cumplo ahora con otras herramientas más inmediatas como Twitter o Facebook.

¿Afecta la crisis económica a esta profesión? Y si así, ¿de qué forma lo hace?
Desde luego los presupuestos de investigación se han recortando, lo que es una pésima noticia para universidades y centros de investigación. En ese sentido, no son buenos tiempos. Por otro lado, eso también hace que se deba optimizar el dinero en investigación, y la bibliometría puede ayudar en eso a las instituciones públicas, que suelen ser nuestros principales clientes.


Estás preparando una tesis en estos momentos, ¿puedes hacernos un breve resumen de en qué consiste?
Sí, retomando el trabajo que anteriormente he citado con la Región de Murcia, trato de describir con indicadores bibliométricos la evolución del sistema científico regional en la última década, e identificar las características que hacen que unos grupos de investigación tengan un buen rendimiento científico, y otros no tanto.


Estás invitado a las Jornadas Fesabid 2011 del mes de mayo. ¿Qué esperas de esta nueva edición?
Pues espero desde luego retomar las relaciones con algunos “cracks” de la Documentación a los que hace tiempo que no veo, y conocer a otros tantos buenos profesionales que seguro que andarán por Málaga. En el plano científico, hay algún taller interesante… pero, sin ánimo de ofender, no sé si hay alguien que sigue yendo a congresos por el programa científico.


Para finalizar, ¿quieres añadir algo acerca de la edición de Fesabid 2011?
Quisiera animar finalmente sobre todo a los estudiantes, y a recién licenciados a acudir a las jornadas. Estas jornadas son un lugar ideal para conocer de primera mano el entramado de la Documentación en España, ver las empresas activas, los profesionales inquietos, conocer a otras personas en la misma situación, intercambiar información, curriculum, y sacudirnos un poco el pesimismo de esta época. Yo asistí como voluntario a las jornadas del 2005 en Madrid, y fue una grata experiencia, tanto por la relación con los otros voluntarios y profesionales, como por la posibilidad de conocer de primera mano lo que se cuece en el mundillo de la Documentación.

Entrevista realizada por Rocío González-Román Carneros y Elios Mendieta Rodríguez (estudiantes de la Universidad de Málaga