INTRODUCCIÓN

A las puertas del III Milenio, asistimos a una verdadera revolución generada por la aplicación de las nuevas tecnologías al mundo de la información. La apertura de múltiples y rápidos canales de comunicación ha disparado de manera vertiginosa la optimización de recursos, el avance tecnológico, la comunicación científica, el mestizaje cultural y, en definitiva, el desarrollo social de los pueblos.

El derecho a la información, el acceso plural a ésta y a las diferentes fuentes de conocimiento, que caracteriza a toda sociedad democrática, repercute directamente en la madurez política de los ciudadanos y en el aumento del grado de participación social de los mismos. Contribuyen a ello desde el servicio de préstamo de la biblioteca local hasta el acceso, todavía sorprendente, a los datos actualizados de cualquier país vía Internet.

Han pasado ya más de quince años desde la celebración en Madrid de las I Jornadas Españolas de Documentación Automatizada, rebautizadas en 1998 como Jornadas Españolas de Documentación, y el interés y la ilusión no han fenecido, sino que se han agrandado, sin duda por el nivel de concienciación al que han llegado las Instituciones y personas implicadas en la realidad compleja y múltiple del mundo de la archivística, la biblioteconomía y la documentación.

Cada dos años, FESABID encarga la celebración de las Jornadas a las Asociaciones representantes de una Comunidad Autónoma determinada. En ésta ocasión es la Asociación Vasca de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalistas/Artxibozain, Liburuzain eta Dokumentazainen Euskal Elkartea (ALDEE), la que ofrece la villa de Bilbao, que en esas fechas celebrará su 7º Centenario, para la realización de las VII Jornadas Españolas de Documentación FESABID 2000.


     Palacio de Euskalduna - 1999.
Los cambios experimentados en los últimos años en la configuración urbana de Bilbao, la regeneración de los márgenes de la Ría del Nervión, ocupados hasta hace no muchos años por una actividad industrial, han dado paso a una nueva ciudad, en la que predominan los espacios dedicados al ocio, al esparcimiento y a actividades de tipo cultural y congresual .


Numerosas son las construcciones emblemáticas con que prestigiosos arquitectos internacionales, como es el caso de Norman Foster, Frank Ghery y Santiago Calatrava, han dejado su sello en el Bilbao del III Milenio.

Por otro lado, el fuerte tirón turístico que durante estos dos últimos años está experimentando la capital vizcaína, en gran parte debido a la inauguración del Museo Guggenheim, hace aún más atractiva la visita a la Villa bilbaína a cualquier congresista.


Vistas del Palacio y Museo Guggenheim.


Fotos: BERNARDO CORRAL y j. L. NOCIT